Home Opinión Teoría y práctica

Teoría y práctica

0
5

Por: José Darío Cruz Pimentel

El realismo político es una teoría que explica gran parte del comportamiento actual de los Estados y cuyo uso práctico lleva a un mundo más conflictivo, inestable y gobernado por la lógica del poder y los intereses nacionales. Tiene como práctica contraria el llamado idealismo liberal, el cual se enfoca en que la cooperación, los valores compartidos y el derecho internacional deben ser lo primero a la hora de regir las relaciones entre Estados.

Ambas teorías surgen del estudio de la política, la filosofía y la historia, con diversas tendencias a la hora de cómo aplicarlas y que, en su aplicación, han moldeado la historia de los últimos 150 años.

Los conflictos del último lustro han demostrado una situación en la que la incapacidad de las organizaciones multilaterales (como la ONU) para detener dichos conflictos obliga a los Estados a formar alianzas ad hoc. Esta dinámica radicaliza a las partes y las obliga a negociaciones directas, lo cual contribuye al deterioro de la confianza en el sistema multilateral. Esto, históricamente, lleva a los Estados a una confrontación constante, ya sea individualmente (como en el caso de Ucrania y Rusia) o por bloques (con posibles enfrentamientos regionales o incluso mundiales).

La intervención en Venezuela representa un punto de inflexión para Estados Unidos y un nuevo revés para el multilateralismo. A partir de ahora, las potencias más competitivas guiarán sus acciones por la búsqueda de poder y seguridad, basándose en el interés nacional y dejando de lado la premisa de que son las instituciones multilaterales las garantes de esos intereses.

Las consecuencias de esta acción todavía están por cuantificarse, pero con el debilitamiento de la ONU y otros organismos, podría llegar el fin del orden liberal, dando lugar a esferas de influencia, ya sean regionales o mundiales; la competencia por los recursos y el debilitamiento de los bloques tradicionales obligará al unilateralismo, dando paso al poder militar y a la diplomacia transaccional, donde las alianzas se negocian por intercambios concretos y cambian según los intereses de los Estados.

En conclusión, la creciente aplicación de la práctica realista, evidenciada por la inacción multilateral y la unilateralidad como se vio en Venezuela, está conduciendo a un cambio de paradigma internacional: del orden liberal basado en normas hacia un sistema fragmentado en esferas de influencia, donde la competencia por el poder y los recursos, sustentada en el interés nacional puro y la diplomacia transaccional, se erige como la nueva lógica dominante, incrementando con ello la inestabilidad y el riesgo de confrontación constante.

  • El Autor es politólogo con maestría en Seguridad y Defensa Nacional

NO COMMENTS

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here