Comunitarios denuncian una creciente sensación de inseguridad y exigen mayor patrullaje; en Hato Nuevo también reclaman el arreglo de las calles
Santo Domingo Oeste.- Salir de casa para trabajar, estudiar o realizar una diligencia se ha convertido, según residentes de distintos sectores de Herrera y Manoguayabo, en una situación que genera temor.
Los comunitarios aseguran que los atracos y robos se han vuelto una preocupación cotidiana y reclaman una respuesta más contundente de las autoridades ante lo que describen como un deterioro de la seguridad en sus barrios.
En los últimos meses se han registrado diferentes hechos delictivos en Santo Domingo Oeste, algunos de ellos captados por cámaras de seguridad y otros con consecuencias fatales.
Uno de los casos más recientes ocurrió en Las Caobas, donde un hombre de 57 años murió durante un atraco. La Policía Nacional informó posteriormente sobre el apresamiento de dos personas presuntamente vinculadas al hecho.
En Herrera, mientras tanto, las denuncias se extienden por sectores como el barrio Enriquillo, Las Palmas y el Barrio Duarte.
“La situación está difícil” en el Barrio Duarte
En el Barrio Duarte de Herrera, Juana Pichardo expresa la preocupación de los moradores y señala especialmente la presencia de menores que, según denuncia, estarían involucrándose en atracos.
La comunitaria describe un panorama que genera temor entre las familias y reclama mayor atención de las autoridades.
La preocupación tomó fuerza después de que el pasado 31 de agosto una pareja fuera interceptada y asaltada a mano armada en el sector. El hecho quedó registrado por cámaras de seguridad y ocurrió en presencia de un niño de cinco años.
Para los residentes, el problema trasciende la pérdida de pertenencias. Lo que está en juego, aseguran, es la tranquilidad de familias que sienten que ya no pueden caminar por determinadas calles con la misma seguridad de antes.
Manoguayabo: entre los atracos y las calles intransitables
En Manoguayabo, el reclamo de los comunitarios tiene dos caras: seguridad y abandono de las vías.
Residentes han denunciado atracos y robos en diferentes sectores, mientras aseguran que determinadas zonas necesitan una mayor presencia policial.
A esta situación se suma el deterioro de las calles, particularmente en Hato Nuevo, donde los moradores llevan tiempo reclamando soluciones.
Deivi Solano, quien habla en representación de los comunitarios, hace un llamado a las autoridades para que atiendan el estado de las vías.
El reclamo no es menor. Calles deterioradas, hoyos, lodo y acumulación de agua complican el desplazamiento de residentes y vehículos, especialmente después de las lluvias.
Los comunitarios entienden que una comunidad segura también necesita calles transitables y servicios básicos que funcionen adecuadamente.
La delincuencia también golpea a las escuelas
La preocupación llegó incluso hasta los centros educativos.
En enero, delincuentes penetraron durante la madrugada a la Escuela Profesora María Amada Ramírez Díaz, en Hato Nuevo, y sustrajeron equipos tecnológicos.
El hecho generó preocupación entre padres, profesores y comunitarios, quienes reclamaron mejores condiciones de seguridad en los alrededores del plantel.
Para los moradores, que una escuela pueda ser vulnerada durante la madrugada demuestra la necesidad de reforzar la vigilancia en zonas donde convergen niños, adolescentes y familias.
Cámaras captan atracos y crece el reclamo ciudadano
En distintos sectores de Santo Domingo Oeste, cámaras de seguridad han registrado asaltos que posteriormente han circulado públicamente.
En Reparto Rosa, Las Palmas de Herrera, un asalto contra una pareja quedó registrado por cámaras. En el video se observa cómo varios hombres que se desplazaban en motocicletas interceptan a las víctimas.
Estos episodios han alimentado el reclamo de los residentes para que aumente el patrullaje y se fortalezcan las labores de prevención.
La comunidad no quiere esperar a que ocurra una tragedia para recibir respuestas.
Una comunidad que pide ser escuchada
Las voces de Deivi Solano y Juana Pichardo reflejan, desde sus respectivos sectores, una preocupación que se repite entre los moradores: quieren vivir con tranquilidad.
Los comunitarios reclaman patrullaje, investigaciones efectivas, prevención de la delincuencia juvenil y acciones que permitan recuperar la seguridad en las calles.
En Hato Nuevo, además, esperan que las autoridades atiendan de una vez el problema de las calles.
En el Barrio Duarte, los residentes miran con preocupación la situación de los menores y piden que se actúe antes de que más jóvenes terminen involucrados en hechos delictivos.
El llamado está hecho
Mientras las autoridades reportan investigaciones y apresamientos relacionados con distintos hechos ocurridos en Santo Domingo Oeste, los moradores esperan que la respuesta vaya más allá de las acciones posteriores a los delitos.
Quieren presencia policial antes del atraco, calles en condiciones dignas antes de que llegue la lluvia y oportunidades para los jóvenes antes de que sean captados por la delincuencia.
Herrera y Manoguayabo levantan nuevamente su voz.
Ahora esperan que las autoridades la escuchen.








